Piedras Sagradas de los Celtas en Galicia
- Piedra de los Enamorados ( La Picaraña)
En Ponteareas (Pontevedra), hay una piedra Abalar ( piedra que se mueve sola), la gente se acerca a este lugar y da tres vueltas a la piedra en el sentido de las agujas del reloj, tengan o no mal de amores (como un homenaje a los dos enamorados).
Este lugar tiene su leyenda que cuenta que ahí se reunían dos jóvenes, Aldina y Tristán, escondiendo su amor que no era aceptado por el padre de Aldina. Una noche el padre de Aldina, esperó a Tristán y acabó con su vida ocultando el cadáver.
Aldina al día siguiente acudió al encuentro con Tristán, pero quien apareció fue un desconocido montado sobre un caballo negro y con armadura del mismo color que le avisó que Tristán no volvería, y le indicó donde estaba su cadáver. Desde entonces surgen una serie de desgracias que llevan a Aldina a reunirse con su amado.
En la región es muy popular la costumbre de visitar la piedra de los enamorados.
- Piedra de Abalar de Muxia ( A Coruña)
Los celtas creían que en las costas de Muxia, a la altura del cabo Vilano estaba el fin del mundo, el final de la tierra.
Para ellos la piedra era el símbolo de lo eterno, de lo no perecedero y por esa razón en algunos lugares de esas costas existen piedras sagradas, altares naturales donde se celebraban ritos.
En Muxia se encuentra una de esas piedras, que tiene su leyenda y a la que se le atribuyen poderes mágicos
Dicen que esta piedra se mueve sin que nadie la toque cuando se avecinan naufragios o desastres.


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